Solo para recordar: Pablo Armero fue a la cárcel

Armero durante su audiencia en una corte de la Florida (EE.UU.)

(Opinión)

26 de Marzo de 2017

La reciente polémica en torno a la convocatoria de Pablo armero a la selección, generada esta por un caso de violencia intrafamiliar protagonizado por dicho jugador, revela nuevamente  el carácter revanchista e inmediatista de la noción de justicia que se tiene en el país.

Sí, Armero cometió un acto reprochable, baste decir que es uno considerado un delito, pero también debemos decir que ni el destierro ni la segregación que se le quieren imponer son el castigo que la sociedad ha acordado como medida punitiva. A armero se le está juzgando por ser Armero, por salir en las noticias y comerciales, si fuera una persona del común de seguro a nadie le importaría que se quedara sin empleo, que siguiera trabajando o peor aún, que quedara impune. 

Se le está pidiendo a Armero que pida disculpas, que participe en campañas de concienciación sobre la violencia intrafamiliar ¿es Armero el responsable de ellas? Para nada, Armero cometió un delito, él es producto de la falta de esas campañas, si no producto de la desidia de un estado que no invierte en educación en las zonas marginales, zonas marginales de donde surgen personas como Armero, personas que en muchos casos han crecido habituadas a dinámicas de maltrato al interior de la familia y violencia en el entorno, comportamientos que al final terminan reproduciendo. Es claro que para la sociedad Colombia es más importante estár presta para juzgar los hechos cometidos, pero muy poco se hace por generar políticas de prevención del delito.

Finalmente queda por decir: todos los periodistas que han alzado la voz en contra de la convocatoria de Armero ¿No se dan cuenta en donde trabajan? Adoleciendo de su estrechez de miras pasan por alto que en gran parte son los medios de información en los que trabajan los que constantemente reproducen el estereotipo de la mujer trofeo o la mujer víctima, así como los encargados de publicitar descaradamente la violencia como un medio justificable.

Más allá de lo que podamos teorizar sobre la violencia intrafamiliar y el delito en general, y específicamente sobre el caso de Armero, se ha de recordar algo: Armero pago cárcel por su delito, y no solo eso, tambien una onerosa multa, todo esto particularmente en un país donde cometer delitos si tienen consecuencia; quizás en Colombia solo hubiera estado una noche en una estación, y por ser ¨miñia¨ lo hubieran dejado libre tan solo pasar un rato. Sí, Armero pagó por su delito y mientras el contrato social establezaca que entrar y salir de prisión es la medida restaurativa ante la comisión de un hecho punible con ello debería bastarnos, el resto es no más que linchamiento.      

@GVReltih

La opinión de

Gregorio Victorino Reltih